Una buena decisión

Una buena decisión

Una buena decisión

Si bien desde octubre del año pasado el gobierno estatal opera y administra el relleno sanitario, a partir de este año compró el terreno en poco más de 3 millones de pesos, con lo cual este espacio ubicado por la carretera a Minatitlán pasa a ser propiedad del gobierno estatal.

De esa forma el gobierno puede comenzar a invertir en este espacio, pues anteriormente no lo podía hacer, puesto que pertenecía al gobierno municipal de Colima. Se trata de un espacio estratégico, de gran importancia pues ahí se vierte la basura de los municipios de Colima, Villa de Álvarez, Comala, Cuauhtémoc y Coquimatlán.

Al ser propiedad del gobierno estatal, la administración de Ignacio Peralta puede gestionar recursos, a través de fondo metropolitano, para mejorar las condiciones del relleno sanitario. Esto es importantísimo, ya que la expectativa de vida del relleno sanitario culmina en marzo de este año.

De ahí que la compra del basurero fuera indispensable para darle viabilidad al relleno sanitario, por lo menos por tres años más. No fue un dispendio, sino una inversión bien calculada, ya que desde que el gobierno estatal tomó el control del relleno dejaron de presentarse incendios.

Recordemos que durante el gobierno de Héctor Insúa (2015-2018) se registraron varios incendios en el relleno sanitario, cuyos efectos perniciosos tiene un impacto directo en la calidad de aire de la zona metropolitana.

Al ampliar la vida del relleno sanitario, por otro lado, se evita el problema de buscar otro espacio donde se pueda verter la basura de la zona metropolitana. Sin embargo, eso dependerá, también, de qué tantos recursos se pueden canalizar vía la federación para la construcción de otra celda más, indispensable para ampliar la vida del basurero.

La participación de la ciudadanía es otro elemento fundamental, sobre todo en el aspecto de la generación de la basura. Es en esa parte del proceso, donde la gente puede comenzar a organizar la basura para facilitar el proceso de reciclaje y aprovechamiento de los desechos.

Y es que casi el 60 por ciento de la basura generada en la zona metropolitana puede reutilizarse, lo que permitiría disminuir de manera significativa la cantidad física de los desechos que se vierten en el relleno sanitario, por lo consiguiente se aumentaría la expectativa de vida del basurero.

En Comala ya se hace algo por el estilo: la gente saca la basura orgánica en tales fechas y la inorgánica otros días, de esa forma se puede clasificar y utilizar una parte como composta. Así se aprovechan más los desechos generados por la población y se disminuye la cantidad final que se tira en el relleno sanitario.

Pero para lograr eso en la zona metropolitana se requiere de la coordinación entre las instancias de gobierno y una eficiente comunicación con la población, parte fundamental de esa cadena. Lo esencial es generar esta conciencia colectiva del cuidado del medio ambiente: que las personas entienden la importancia de comenzar a reciclar y reutilizar los desechos, la basura.

No obstante las muchas aristas del tema y que requiere la participación de la ciudadanía, al final también es una cuestión meramente económica: se requiere de un proyecto que le dé viabilidad al tema de la reutilización de los desechos. Lo ideal, en ese sentido, es que le entre una empresa privada, con trayectoria y mucha experiencia en el tema.

Sí, que no se le cobre a la población, y que el gobierno le concesione este servicio. Que haga negocio la empresa con la basura de los colimenses, que le amplié aún más la vida al relleno sanitario, que se cambie el paradigma de generación de basura y que tengamos un Colima más limpio, ecológico y saludable para los colimenses. Así todos ganamos.

Dos puntos

Este 2020 comienza convulso, con un conflicto en el medio oriente, entre Estados Unidos e Irán, que consterna a todo el mundo. Sin embargo, también es la oportunidad, este nuevo año, de comenzar nuevos proyectos, cambiar hábitos, mejorar, ser mejor persona y contribuir a construir un mejor mundo. Hoy es el momento.

César Barrera

César Barrera