TODO lo que debes saber si tienes un proceso penal en tu contra

TODO lo que debes saber si tienes un proceso penal en tu contra

TODO lo que debes saber si tienes un proceso penal en tu contra

Ante una denuncia penal es común tener miedo, un miedo natural a perder lo más valioso que los seres humanos poseemos: la Libertad; y en muchas ocasiones este temor viene acompañado de no saber qué hacer y cómo reaccionar. Revista Enfoques entrevistó al abogado Francisco Javier Arreola Medina, Director de Procesos Penales, en Sandoval Chacón & Arreola Abogados, para conocer como debemos reaccionar si enfrentamos o enfrentaremos un proceso penal.

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El abogado Francisco Arreola Medina, entrevistado por revista Enfoques.

1.- Si recibes un citatorio por parte del Ministerio Público o de una UMECA (Unidad de Medidas Cautelares), es muy poco probable que te vayan a detener. “Lo primero que la gente debe saber es que no está bajo un supuesto en donde lo vayan a privar de la libertad, porque si te van a privar de la libertad es poco común que te manden un citatorio”, explicó.

En este caso, lo más recomendable es acudir con una persona experta en litigio penal, y hacer todo lo posible por atender la cita. Comúnmente, esas citas son flexibles, se pueden reagendar y al atenderla, demuestras interés en el proceso, por lo que el riesgo procesal baja, y en caso de tener que enfrentar en el futuro una Medida Cautelar, este simple detalle será tomado en cuenta para imponer una menos gravosa.

2.- El Sistema Penal Acusatorio establece parámetros muy específicos, y la detención solamente se puede dar en dos supuestos: la flagrancia y el caso urgente.

3.- La flagrancia es la condición que se da cuando la detención del presunto responsable se realiza en el momento mismo que se está cometiendo el hecho delictivo.

“Hay flagrancia y cuasi flagrancia: la flagrancia es la detención de la persona en el momento que está cometiendo el acto delictivo y la cuasi flagrancia es la detención de la persona inmediatamente después de haber cometido el hecho bajo ciertos supuestos, como el señalamiento directo por la víctima o testigos, o la persecución material inmediata al hecho”, indica Arreola Medina.

Lo que antes se conocía como Flagrancia Equiparada, en la que te podían detener dentro de las 72 horas siguientes al hecho, ya no existe, porque se trataba de un supuesto inconstitucional. Hoy en día, el parámetro de temporalidad no esta señalado en horas, sino en circunstancias especificas, y si estas no se cumplen, entonces no se puede realizar la detención. Es importante que sepan, que la falta de detención no significa impunidad, pues aún en libertad, se puede seguir el proceso penal, y eventualmente, de ser procedente, privar de la libertad a la persona responsable.

En este caso, la detención tiene un objetivo específico: que el Ministerio Público tenga 48 horas para hacer una investigación inicial preliminar, y decidir si te va a llevar ante un juez de control, o el proceso sigue, dejándote en libertad, o de plano, si el delito no se configura, o incluso, de configurarse, si es susceptible de una solución alterna a través de mecanismos alternativos, como la mediación, conciliación y otros. Es de precisar que en este caso, Reparación del Daño es la clave del proceso.

4.- Para la detención por caso urgente, es un concepto un tanto más complicado de materializarse, porque tendría que tratarse de un delito que tenga prisión oficiosa aparejada (antes, delitos graves), que la persona presente el riesgo de huir (sustracción de la acción de la justicia), y que no haya disponibilidad de un juez de control, de manera directa para pedirle una orden de aprehensión, y que por eso el ministerio público tenga que ordenar la detención inmediata y bajo su responsabilidad.

“Bajo estos supuestos la policía ejecuta la detención, y luego, el MP se lleva a la persona ante el juez penal para que califique la orden y la detención; entonces son supuestos bien difíciles para nuestro entorno, porque aquí los jueces los tenemos a la mano, entonces es muy raro que pueda haber un supuesto de urgencia para la detención”, dijo Francisco Arreola.

5.- Además de estos supuestos, en un proceso penal que va iniciando, el riesgo de perder la libertad de forma inmediata, se reduce; NO OBSTANTE, debes saber que existen delitos de prisión preventiva oficiosa, es decir delitos que antes se consideraban graves (homicidio, violación, secuestro, contra la salud en algunas modalidades, como tráfico, comercio, suministro, transporte, entre otros, y delitos como trata de personas, delincuencia organizada y otros), en los que, una de dos: o el Ministerio Público tiene una investigación sólida que permita establecer un riesgo procesal, para pedir una Orden de Aprehensión y detenerte; o bien, puedes ser citado a la Audiencia Inicial, en la cual una vez que te imputen los hechos, o se determine la Vinculación a Proceso, definitivamente quedarás privado de tu libertad. En esos casos, no hay “amparo” que valga para evitar la Prisión.

6.- No se recomienda tramitar un amparo, como muchos abogados hacen a` la ligera’. Como ya indicamos, en los casos de delitos “graves”, aunque traigas un “amparo” (que en realidad es una Suspensión Provisional), si traen una Orden de Aprehensión, te van a detener, pues incluso, en esas suspensiones se indica claramente que la detención no se impide en esos casos; y en el resto, es poco probable que corra peligro tu libertad. Incluso, hay jueces de control que, cuando el justiciable en lugar de afrontar el proceso, promueve un amparo con fines meramente dilatorios, lo consideran una obstaculización del proceso y de la investigación, con la cual se puede motivar una medida cautelar más gravosa. Para esto, es necesario que te asesores bien con una persona que sea experta en litigio penal, particularmente del Sistema Acusatorio, pues son reglas distintas a las que imperaban en el Sistema Penal que se le conoce como inquisitivo o mixto.

“No necesitas un Amparo, lo que necesitas es que vayamos al Ministerio Público, cuanto antes, no te van a detener, al contrario, lo que vamos a fijar es un antecedente de sometimiento al proceso, voluntariamente te estas sometiendo al proceso, tienes una disposición para ponerte a las órdenes del proceso, atender al Ministerio Público y al Juez, y con eso ya baja incluso lo que se conoce como necesidad de cautela, uno de los riesgos procesales que es el peligro de fuga, dada la disposición mostrada”.

7.- Puedes estar vinculado a proceso por un delito que no sea de prisión preventiva oficiosa y enfrentar todo el proceso en libertad, incluso sin medida cautelar, o con una medida cautelar que no sea tan gravosa respecto a tus derechos como es la prisión preventiva. AUNQUE también se debe tener en cuenta, que la Prisión preventiva se puede solicitar e imponer, sin importar que el delito no sea grave, siempre que existan riesgos procesales, como son la sustracción, la obstaculización del proceso y el riesgo para víctimas, testigos o la comunidad; pero estos casos deben establecerse objetivamente por el MP, con base en información sólida, y no en meras especulaciones o creencias.

8.- “Lo que hay que construir es un caso en el que la defensa se va a centrar en eliminar los riesgos procesales primero, y luego vamos a entrar al análisis del supuesto que te están imputando, tanto de los hechos como de su clasificación jurídica (o sea, el delito que diga el MP) para determinar si estamos en posibilidades de contrarrestarlo, ya sea con elementos que demuestren la inocencia del imputado o la inexistencia del delito señalado, o incluso, eliminando los elementos con que cuente la Fiscalía para señalarte, en los casos que estos se hayan obtenido de manera ilícita o ilegal, o bien, cuando no sean sólidos; o bien, si es un hecho que admita una salida alterna: un acuerdo reparatorio, una suspensión condicional del proceso, incluso una forma anticipada como el procedimiento abreviado, pues no vamos a juicio; lo resolvemos, se repara el daño, y se busca una sustitución de la pena, porque el objetivo del proceso penal ahora es una justicia restaurativa, hay incluso una pretensión hacia la justicia terapéutica”, explicó el abogado.

9.- Un aspecto más que debemos considerar, es que debemos ser conscientes que el Derecho Penal no es un instrumento para la venganza ni el encono, ni siquiera contra aquellas personas que luego nos da por etiquetar como delincuentes. Hay un sinnúmero de circunstancias que eventualmente nos puede llevar a encontrarnos inmersos en un proceso penal, personalmente o en contra de un familiar directo quizás, y debemos ser conscientes en lo que pedimos hoy del proceso penal para otros, pues es lo mismo que mañana nos pueden aplicar.

La presunción de inocencia, el Debido Proceso, las obligaciones formales de la Fiscalía respecto a la investigación, no son ocurrencias para ayudar a la “delincuencia”; son verdaderas garantías para toda las personas, pues nadie estamos exentos de pasar por este drama dantesco de una eventual investigación y proceso criminal, y no se vale ser incongruentes, pidiendo para nosotros, lo que no quisimos reconocer para los demás.

Francisco Arreola insistió mucho en que la gente se asesore con personas expertas y conocedoras, para el caso de encontrarse en una situación así, señalando que en Sandoval Chacón & Arreola Abogados, han tenido la oportunidad de conocer y operar este Sistema Penal desde su inicio, y el prestigio social con que cuentan sus integrantes, se debe al compromiso y seriedad con que atienden a estos preciados valores: la Libertad, la Seguridad Jurídica y la Protección de los Derechos Humanos.



Sandoval Chacón & Arreola Abogados

Medellín 493, Centro, Colima, Col.

Teléfono 3138463

Arnoldo Delgadillo

Arnoldo Delgadillo

Director at Revista Enfoques