Recorte presupuestal: la nueva tormenta para JIPS

Recorte presupuestal: la nueva tormenta para JIPS

Recorte presupuestal: la nueva tormenta para JIPS

De aprobarse el presupuesto 2020, en los términos propuestos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al Congreso de la Unión, Colima recibiría 5.7% menos recursos el próximo año respecto a 2019, lo que pondría en riesgo el cumplimiento de metas y objetivos del gobierno de José Ignacio Peralta, afectando directamente la calidad de los servicios que se prestan a la población.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en su Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2020, propone transferir un total de 1.97 billones de pesos a los estados y municipios, lo que implica un recorte de 0.5% respecto a 2019.

Lo anterior impacta a las entidades y municipios, pues el gasto federalizado se desglosa a través de recursos en participaciones, aportaciones, convenios de coordinación en materia de descentralización y reasignación, y subsidios, entre otras partidas presupuestarias.

De concretarse este PPEF 2020, Colima sería el segundo estado de la república con mayor afectación ante esta disminución de recursos federales, superado únicamente por Quintana Roo, cuyo presupuesto para el próximo año tendrá un recorte del 6.2% menos.

Ante la discrecionalidad con la cual el gobierno de AMLO utiliza la tijera para recortar presupuestos a las entidades, la pregunta que surge, entonces, para qué implementar mecanismos de disciplina financiera o fortalecimiento de la recaudación estatal, si al último no se toman en cuenta estos indicadores y se presenta, unilateralmente, un proyecto de presupuesto no consensado.

En el caso de Colima, el gobierno de la 4T debió tomar en consideración los logros en materia financiera del gobierno de Ignacio Peralta y, con base en ellos, plantear una distribución más justa de recursos federales para el estado; al menos en lo que respecta a recursos asignados vía convenios y programas-proyectos de inversión.

En estos cuatro años, Ignacio Peralta mejoró 11 niveles la calificación crediticia del gobierno estatal, obtuvo resultados sin precedentes en indicadores de transparencia y rendición de cuentas, y cumple con los lineamientos de la ley de Disciplina Financiera en materia de deuda pública, además de que ha logrado mejorar la capacidad de recaudación del estado, sin crear nuevos impuestos ni aumentar los ya existentes.

Todo esto se confirma con el resultado histórico en el Índice de Calidad de la Información de la SHCP, cuya tabla de posiciones coloca a Colima como la entidad número ocho, acreditando que los recursos federales se manejan adecuadamente y cumpliendo con los lineamientos de trasparencia y rendición de cuentas.

Este 2019 se estima cerrar la recaudación de impuestos estales con cerca de 840 millones de pesos, lo que representaría un crecimiento del 9 por ciento, en comparación con el 2018, cuando se recaudaron 770.8 millones de pesos, con lo cual se acredita el robustecimiento de la hacienda pública. En 2016 se recaudaron 647.7 millones de pesos; en 2017, 692.7 millones de pesos; en 2018, 770.8 millones de pesos, cifras que contrastan y reflejan una mejoría con lo recaudado en el 2015, cuando apenas se recaudaron 535.8 millones de pesos.

El dinero federal no llega a Colima

El segundo trienio del sexenio de Ignacio Peralta se verá afectado por la desaceleración de la economía mexicana y su consecuente caída en la recaudación federal participable, tan es así que por primera vez durante su gobierno la Secretaría de Planeación y Finanzas recibió recursos del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF).

Este fondo se aplica cuando los recursos federales no están llegando a las entidades. Por lo tanto, el gobierno del estado no sólo enfrentará un agresivo recorte a su presupuesto, sino que también tendrá que lidiar con el desfasamiento en la entrega de estos recursos, pues una cosa es lo que se presupuesta, el gasto programado y otra, muy distinta, es lo que realmente se recauda y se radica a la entidad.

Esto es una realidad: los recursos provenientes de la federación para las entidades y municipios, correspondientes al Ramo 28, son 1.9% menos a los registrados de enero a julio del año pasado, lo que equivale a un déficit superior a los 69 millones de pesos para el estado de Colima.

Del total de los ingresos previstos en el Ramo 28, de enero a julio de 2018, se canalizaron al estado 3,568 millones de pesos, mientras que, en el mismo periodo de este año, los recursos radicados a la entidad fueron sólo de 3,499 millones, lo que da una diferencia de 69 millones 309 mil 108 pesos menos de recursos para el estado.

El nulo crecimiento económico del país influyó en las previsiones de la SHCP, pues de acuerdo con el PEF 2019, para enero-julio de 2019, la entidad recibiría 3,702 millones de pesos, sin embargo, se recibieron 202 millones menos.

Necesariamente, el gobierno estatal tendrá que realizar los reajustes y modificaciones necesarias para cumplir con sus responsabilidades y obligaciones, sin afectar los servicios y el adecuado funcionamiento de la operatividad gubernamental. Son tiempos de zozobra para el estado.

Revista Enfoques

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