Las rayas del Tigre

Las rayas del Tigre

Las rayas del Tigre

Improvisados…

Anoche, en una sesión apresurada y discreta, casi a escondidas, el legislativo local aprobó el dictamen para el aplazamiento de la aprobación de la Cuenta Pública 2018, un instrumento tramposo e inconstitucional propuesto hace días por el diputado Paco Rodríguez, quien se posiciona de manera puritana, pero cuando se requiere, saca a lucir su colmillo.

Es inconcebible, que aunque el Osafig haya entregado a tiempo los informes de la cuenta pública a finales de septiembre, los legisladores durante 60 días no tuvieron a bien reunirse para cumplir con el mandato constitucional, porque así es diputadas y diputados, las funciones de fiscalización y control está estipulado en la carta magna.

En estos dos meses pasó de todo en el Congreso del Estado: propuestas de reforma, votaciones fallidas, traiciones, dimes y diretes, casi hubo golpes y por ahí dicen unos que hay moches y tranzas; pasó de todo, menos lo que tenía pasar; aquí me pregunto: ¿cuáles son las prioridades de nuestros diputados?

El payasito de la tele…

Nací en 1990, uno de los primeros recuerdos que tengo de la política es a mi padre viendo a Javier Alatorre quien hablaba de los senadores, personajes que, en mi entender infantil, se dedicaban a cenar; recuerdo claramente a los Hechos de Peluche, en aquel noticiero nocturno. Pero el personaje que más me cautivó desde niño era aquel payaso desharrapado y malhablado que se reía de la cosa pública, yo no entendía muchas cosas, pero todos lo veían, reían un poco, era lo que quedaba.

Tras 25 años al aire, ese payaso llamado Brozo, dejará de incomodar a los poderosos, o al menos eso pretenden quienes hoy lo censuran. Quienes nos dedicamos al análisis político somos vulnerables al ataque de quienes se sienten agraviados por nuestros comentarios, es lamentable que políticos de piel sensible continúen vigentes, no comprenden que la crítica es una práctica sine qua non para la democracia.

Seguiremos a Brozo por Youtube. Me permitiré citarlo: “al poder se le revisa, no se le aplaude”.

Falso dilema…

Hoy se cumple el primer año de gobierno de lo que llaman el nuevo régimen. Entre tantos temas que entraron a la palestra, uno que fue amplia y recurrentemente debatido es la idoneidad y pertinencia de los perfiles que el presidente y su equipo designaron para diversos cargos públicos.

Por ejemplo: Taibo para director del FCE, para quién se reformó la ley que le impedía ocupar el cargo por ser español de nacimiento, para después asegurar que con su designación “se la metieron doblada” a la oposición; por otro lado, un ingeniero agrónomo fue nombrado director general de Pemex, por el gran mérito de ser leal al presidente; una modista y un estudiante, como directores en Conacyt; el último suertudo fue José Ángel Carrizales, quien esta semana fue nombrado titular de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), no obstante el Senado ya lo había rechazado en cinco ocasiones para ocupar la titularidad de la CRE, por falta de conocimientos y experiencia.

Para justificar estas decisiones, el presidente aseguró que sus funcionarios deben ser más honrados, que experimentados. Sin embargo, ¿Acaso en México no hay personas que sean honradas y experimentadas a la vez? Es decir, no son cualidades mutuamente excluyentes: es evidente la narrativa falaz de un gobierno nepotista que valora más la lealtad que la capacidad.Las rayas del Tigre

Luis Carbajal

Luis Carbajal