La catástrofe tiene nombre y rostro

Cesar Barrera 18 de febrero de 2021

Gracias a una investigación periodística de Impunidad Cero y Justicia Justa sabemos, con evidencias documentales, que el culpable del desabasto de medicinas –y la consecuente muerte de pacientes por la falta de medicamentos– fue el gobierno de AMLO, al tomar una serie de decisiones mal planeadas y peor ejecutadas que propiciaron esta crisis.

El reportaje de investigación, escrito por Alejandro Melgosa y Denisse Tron, publicado en el periódico El Universal, documenta esta catástrofe, producto de la incompetencia y la ineptitud del gobierno obradorista, y deja en claro que esta crisis no fue por las presiones de la industria farmacéutica ni por la supuesta corrupción del pasado, sino por la desaparición de modelos eficientes de adquisición de medicamentos y la desaparición del Seguro Popular.

Hace dos años, no existía una crisis de desabasto en medicamentos y mucho menos había manifestaciones de familiares de niñas y niños con cáncer exigiendo medicamentos oncológicos. No sucedían, porque desde el 2013 se realizaban compras consolidadas con siete meses de antelación, lo que garantizaba el abasto de fármacos en las clínicas del sector salud del estado mexicano.

¿Qué pasó entonces? Pues con el cuento de la corrupción –porque no hay un solo sentenciado por este delito en los dos años de la 4T—crearon un problema donde no existía:  eliminaron las oficialías mayores para la adjudicación de compras consolidada y aglutinaron esa facultad en las Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar).

Así, el Instituto Médico del Seguro Social (IMSS) ni siquiera puede obtener los medicamentos requeridos por sus derehohabientes, porque cualquier compra se realiza únicamente a través de las unidades de administración y finanzas, cuyo titular es nombrado por la SHCP y para los cuales se sugirieron perfiles políticos.

Con esto, hicieron un cuello de botella, porque ninguna entidad del gobierno federal pudo comprar medicamentos, salvo la SHCP.  ¿Por qué se agravó la falta de medicamentos a mediados del 2019 y se agudizó en el 2020? Pues no contento con hacer una reforma incompleta al sistema de compras, el presidente, sin ningún fundamento legal, vetó a las tres principales distribuidoras de medicamentos en el país.

Y sin seguir procedimientos previos legales, le exigió a la Secretaría de la Función Pública (SFP) que impidiera “la participación en licitaciones o adjudicaciones directas a dichas empresas hasta que sepamos a ciencia cierta si no hubo en estas operaciones, corrupción y tráfico de influencias”.

Consiguientemente, las empresas interpusieron juicios de amparo contra esta decisión del presidente y obtuvieron sentencias favorables; es decir, la justicia mexicana consideró “improcedente” la decisión del presidente por no acreditar faltas en los contratos.

Lamentablemente, el daño ya estaba hecho: en mayo del 2019 integrantes del Movimiento Nacional de Salud (MND) protestaron por la falta de antiretrovirales del SIDA; el 26 de agosto familiares de niñas y niños con cáncer bloquearon el aeropuerto de la Ciudad de México ante la falta de metotrexato en el hospital infantil de México de la SSA y en el hospital 20 de noviembre del ISSSTE; y el 22 de enero del año pasado  volvieron a manifestarse.

Se tuvo el desabasto de 20 medicamentos diferentes para el cáncer, afectando a un total 260 niñas y niños con esta enfermedad, pacientes del Hospital de Tuxtla Gutiérrez; se realizaron compras de emergencia de medicamentos oncológicos, cuyo procedimiento de revisión por la Cofepris estaba pendiente, lo que generó reacción adversas en niños enfermos.

Y para que no fueran a incrementar las denuncias penales contra el presidente, criminalmente, el gobierno de AMLO, cinco días después de la llegada de este medicamento, publicó un acuerdo eliminando el requisito de registro sanitario; incrementó el monto de las adjudicaciones directas, lo que representa un riesgo de corrupción, de acuerdo con Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO).

En estos dos años de incompetencia, se han acumulado más de 500 quejas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), cuya titular, servil al presidente, Rosario de Piedra, se ha negado a emitir una sola recomendación, pues eso sería contravenir al presidente López.

La última recomendación de la que se tiene registro, por causa de desabasto, fue en el 2012 y 2003; en este último año se registraron 60 quejas; en contraste, en el 2019 y 2020 se registraron más de 500 y, reitero, ni una sola recomendación. Lo anterior demuestra que la CNDH sirve a AMLO.

A pesar de que ya son más de dos años de que se implementó este nuevo modelo de compras, persiste el desabasto de medicamentos, cuyas consecuencias la sufren directamente los pacientes. Además, de que trajo opacidad, incremento en las adjudicaciones directas, investigaciones de mercado incompletas, compras con defectos y retrasos en la publicación de las convocatorias que llevaron a cifras record de claves desiertas.

Así lo establece esta investigación realizada por Impunidad Cero y Justicia Justa, tras revisar cientos de documentos públicos internos, así como amparos interpuestos por familias afectadas por el desabasto.  Trabajo que pone de relieve el nivel de incompetencia del régimen obradorista, cuya corrupción es la ineptitud.  

Dos puntos

La falta de celeridad en la vacunación en México para el Covid-19 deriva también de esta mala planeación y compra, que dista mucho de la efectividad del modelo que se tenía de compras consolidadas a través del IMSS. No solo no resuelven los problemas del pasado, sino que crean nuevos, nuestros amigos de la 4t.

Cesar Barrera
Autor: Cesar Barrera
Periodista. Maestro en educación. Analista político....
Periodista. Maestro en educación. Analista político....
Leer más
Cesar Barrera
Autor: Cesar Barrera
Periodista. Maestro en educación. Analista político.
Periodista. Maestro en educación. Analista político.
Leer más