El negociazo… de los diputados de Morena

Cesar Barrera 19 de noviembre de 2020

Sin pruebas y sin fundamento, los legisladores locales de Morena aseguran que el nuevo libramiento –que desviará el transporte pesado y peligroso de la zona conurbada de Colima– es negocio del gobernador, cuando quienes han hecho negocio son los mismos morenistas con el mal uso del programa Jóvenes construyendo al futuro, al interior del congreso, y pagándose la borrachera en bares de la capital a través del erario público.

Buenos para criticar y malos para resolver problemas, las y los diputado de ese grupo parlamentario luego luego dijeron estar en contra de este libramiento, cuya inversión es 100 por ciento privada (no va acostarle a los colimenses), generará más de 3 mil empleos y dejará, al término de la concesión, un activo público de un valor superior a los 2 mil millones de pesos.

Si realmente trabajaran a favor de Colima estos legisladores locales, reconocerían la importancia de este proyecto, como lo hizo el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera Gutiérrez, quien acompañado del gobernador ponderó y dijo que la federación –el mismo gobierno de AMLO- ve con “buenos ojos” esta inversión que no le costará al estado ni al gobierno federal.

Pero como a las y los legisladores de Morena les vale una sombrilla la generación de empleos y la inversión –indispensable para reactivar la economía–, salieron con el infundio de que es un negocio del gobernador.

Ante esto, remitámonos a los hechos, a los que nos dice nuestra experiencia y observación. Preguntémonos, ¿dónde está el negocio del gobernador en la reconstrucción de la Unidad Deportiva Morelos? ¿Ya la vieron? El mismo titular de la SHCP atestiguó la inversión en infraestructura deportiva y no dijo, como aseguran los morenistas en el legislativo local, que fue un negocio.

Sigamos: ¿dónde está el negocio del gobernador en la remodelación del palacio de gobierno, espacio que se convirtió en un museo y un área para la difusión de eventos culturales, digna del disfrute de los colimenses y las nuevas generaciones?

Vaya, qué negociazo del gobernador al dejarle un activo al próximo gobierno estatal de las dimensiones de la antigua zona militar; un espacio que pasa a ser patrimonio público y que tiene un gran potencial. Lo que no se entiende, es por qué si era un negocio del gobernador, propició la creación de una comisión ciudadana, la cual se encargará de definir, colegiadamente, el destino de ese espacio público.

Peor hay más, el parque arqueológico La Campana, un espacio reinventado para el disfrute de las familias colimenses, donde se puede explorar, hacer ejercicio, convivir y enriquecerse con la cultura precolombina. ¿Dónde está el negocio, pues?

O la construcción del C5I, una infraestructura necesaria e indispensable para fortalecer el trabajo de inteligencia de las corporaciones policiacas y que responde, de manera apremiante, a una necesidad de mejor seguridad en el estado. ¿Esa obra también es un negocio del gobernador?

Qué malo es el gobernador para hacer negocios, vaya. Debería, en todo caso, si se trata de lucrar personalmente con los recursos públicos, pedirles consejo a las y los diputados de Morena en el congreso; ellos sí saben de negocios, y a los hechos me remito.

¿Sí o no hay denuncias penales por el mal uso de programas sociales, como Jóvenes construyendo el futuro? Y la denuncia no la hice yo: la hizo un legislador de la Cuarta Transformación, quien denunció que 60 jóvenes fueron incluidos en el citado programa federal “sin permiso, sin autorización y sin acuerdo parlamentario, cobrando cada uno de ellos 3,500 pesos, y el tutor aquí se encuentra (señalando a Vladimir Parra). ¿Qué pasó con esos jóvenes?, ¿dónde estuvieron esos jóvenes?”

Vaya que sí saben de negocios, porque esos supuestos jóvenes representaron 210 mil pesos mensuales, lo que al año da 2 millones 520 mil pesos. Jóvenes que no tenían permiso, autorización y laboraron sin acuerdo parlamentario, y que respondían a un solo tutor. ¿Es negocio o no sacar 2 millones 520 mil pesos con la mala aplicación de un programa?

Pegunto, ¿no es un negocio pagarse las pedas con recurso público, dinero del congreso, como reveló AFmedios y confirmó el bar DMT? Quienes nos pagamos nuestras chelas con el sudor de la frente, nogociazo que el pueblo nos las dispare. Ahí sí es buen negocio tener de amigo a un diputado de Morena.

Otro pingüe negocio es la demagogia: decir que me voy a bajar el sueldo a la mitad, para ganar votos, y una vez en el cargo nadar de muertito y hacerme como que la virgen me habla. Y luego, ya en la comisión de gobierno interno, embolsarme 500 mil pesos que, dicen los mismos legisladores de la cuarta transformación, fue ilegal. Y también ahí hay una denuncia, de los mismos legisladores de la 4T, para que se regrese ese recurso.

Pregunto, pues, teniendo en cuenta las denuncias, la observación y los hechos, quiénes son los que están haciendo negocio: ¿los que están atrayendo inversión, generando empleos y construyendo obras a favor de los colimenses o, los que, contrariamente, se sirven de los apoyos al pueblo?

Dos puntos

Las y los legisladores de Morena no están con AMLO; están con sus intereses. Y la prueba es que contradicen al mismo titular de SHCP del gobierno federal. El ya dio el visto bueno al proyecto del libramiento, pero las y los diputados de Morena se oponen. Es decir, se oponen al mismo presidente, que sigue esta esquema de inversión de infraestructura privada. 

Cesar Barrera
Autor: Cesar Barrera
Periodista. Maestro en educación. Analista político....
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Cesar Barrera
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Periodista. Maestro en educación. Analista político.
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