Comunicación efectiva en las empresas del siglo XXI

Comunicación efectiva en las empresas del siglo XXI

Comunicación efectiva en las empresas del siglo XXI

En la actualidad, las empresas tienen un reto importante en sus procesos internos de trabajo a través de las relaciones interpersonales de cada uno de los miembros de la organización, ya que la tecnología ha venido sustituyendo todo contacto presencial y como resultado la información que se trata de explicar en su mayoría carece de elementos efectivos de entendimiento y respuesta.

Para hablar de comunicación efectiva con enfoque empresarial; es necesario entender el significado de comunicación el cual nos dice lo siguiente: “comunicarse con eficacia es comunicarse consigo mismo y enviarse los mensajes que lo impulsaran a desarrollar todo su potencial.” (Eliaz Benzadon). Otra definición nos marca que “para comunicar con eficacia hay que comprender que todos somos diferentes en cuanto a nuestro modo de percibir el mundo, y utilizar esa comprensión como guía en nuestra comunicación con los demás.” (Anthony Robbins).

Es claro que para comunicarnos debe existir un emisor, un canal, un mensaje y un receptor; esto hace que el proceso tome el nombre de comunicación bidireccional que no es otra cosa más que una retroalimentación de cada mensaje entre un emisor y un receptor.

Lo anterior en el mundo empresarial lo entendemos como acciones y reacciones de cada proceso de información entre compañeros de trabajo a través del lenguaje verbal y no verbal, que consiste en comunicar a través de las palabras y la postura física, gestos y señas, dando como resultado mensajes a nivel verbal y conductas a nivel no verbal.

Si las empresas aplicaran técnicas de comunicación a través de mensajes y conductas, los resultados de cada proceso interno de trabajo serían positivos, ya que esto permite a la empresa identificar a cada miembro de la organización y así dirigirse con base a las conductas detectadas en sus trabajadores.

Los mensajes a nivel verbal que nos puede demostrar cada miembro de la organización en una comunicación entre empleado y patrón son los siguientes:

  • Cambiar el tema con anticipación o evitarlo,
  • Sobregeneralizar,
  • Realizar preguntas excesivas,
  • Simpatizar, disculpar o proporcionar una palabra falsa tranquilizante,
  • Pocas respuestas,
  • Contradicción al expresar opiniones,
  • Interacción dominante verbal,
  • Hablar de una manera categórica: “yo estoy en lo correcto, tú estás mal”,
  • Estar o no de acuerdo en exceso.

Tomando en cuenta el rubro anterior, las conductas a nivel no verbal son:

  • Ignorar,
  • Alejarse,
  • Enrojecimiento facial,
  • Nerviosismo,
  • Cambiar la postura,
  • Señalar con el dedo,
  • Levantar la voz,
  • Mirar con expresiones amenazadoras.

Esta técnica es de suma importancia en las empresas de hoy en día, ya que los consumidores de productos y/o servicios siempre tienen el contacto inicial con los trabajadores, y esto se suma al termino conocido como atención al cliente, que consiste no solo en proporcionar información sobre un producto o servicio, también se toma en cuenta el tipo de lenguaje verbal y no verbal entre un cliente y un trabajador; y lo más importante es lo que transmita el trabajador hacia su cliente dando como resultado lo que conocemos como fidelización del cliente, destinado a Captar, Retener y Crecer más como empresa a través de sus clientes y para sus clientes.

Por lo anterior te invito a ti empresario a modificar tus procesos de comunicación empresarial a través de las;

7C´s de la comunicación efectiva que son:

  • Clara: para que se entienda,
  • Concisa: para ahorrar tiempo,
  • Concreta: para centrar la idea,
  • Correcta: para generar confianza,
  • Coherente: para que tenga sentido,
  • Completa: para obtener la respuesta deseada,
  • Cortés: porque la amabilidad abre puertas.

Recuerda siempre que “Nuestro Carácter es el Resultado de Nuestra Conducta”.

Aarón Eduardo Moya Martinez

Aarón Eduardo Moya Martinez

CEO de MOCE Consultores